TESTAMENTO DE DON MARTIN HEREDIA

Y DOÑA JOSEFA LIVERMORE SU MUGER1


15 de mayo de 1829


En el nombre de Dios nuestro Sr. Todo poderoso Amen=

Notorio y manifiesto sea a todos los que esta publica Escritura de nuestro testamento ultima y final voluntad vieren como nosotros D. Martin Heredia y Escolar y Dª Josefa Livermore, consortes legitimos, vecinos de esta Ciudad, naturales de ella la segunda y el primero de Rabanera de Cameros, en la Provincia de Soria, e hijos legitimos y de legitimo matrimonio yo el D. Martin de D. Manuel Heredia y de Dª Antonia Escolar, su muger, naturales del mismo Rabanera y yo la Dª Josefa de D. Tomás Livermore, que lo es de Halstead en las inmediaciones de Londres, y de Dª Petronila de Salas, su esposa, natural de Aracena, en el Arzobispado de Sevilla, hallandonos por la divina misericordia en cumplida salud y en nuestro entero cabal juicio, memoria y entendimiento natural tal qual Dios nuestro Sr. Se ha servido concedernos, creyendo como firme y verdaderamente creemos el alto e incomprensible misterio de la Santisima Trinidad, Padre, Hijo y Espiritu Santo, tres personas realmente distintas y un solo Dios Verdadero y en todos los demas articulos y misterios de fe que tiene cree y confiesa nuestra Santa Madre la Iglesia Católica Apostolica Romana; bajo cuya Santa Divina fe y creencia hemos vivido y protestamos pertenecer hasta nuestro fin, como catolicos y fieles cristianos que somos, y temiendonos de la muerte natural a todo viviente, tan cierta como su hora dudosa; ignorando en la que nos acometerá, queremos para cuando llegue estar prevenidos con la diligencia que como tales cristianos debemos practicar y siendo una de ellas nuestro testamento hemos resuelto hacerlo de un acuerdo y conformidad, mas ante para su mejor asiento imbocamos el poderoso auxilio de la Soberana Reyna de los Angeles María Santisima, Madre de Dios y Señora Nuestra, y el eficaz patrocinio del Patriarca Sr San José, especial Abogado para la hora de la muerte, en cuyos Santisimos nombres otorgamos que lo hacemos y ordenamos en la forma y manera siguiente ___________________

Lo primero encomendamos nuestras Almas a Dios nuestro Sr. Que las creo de la nada y redimió en cuanto hombre con el infinito precio de la preciosisima Sangre vida pasion y muerte, suplicando a su Divina Majestad se digne perdonarlas de nuestras culpas y pecados, y lleve a descansar a su Sta gloria fin para que fueron criadas; y los cuerpos restituimos a la tierra de que fueron formados, en reconocimiento de su miseria, y quando la suprema voluntad sea servido llevarnos de esta presente vida a la eterna, a nuestro respectivo cadáver amortajado, el mío yo el D. Martin con la ropa negra de mi uso, y el de yo la Dª Josefa con avito de la Virgen del Carmen de -- o cubica, se dara sepultura – en el sitio y lugar Sagrado señalado por el gobierno, con la forma de entierro que dispusieren nuestros albaceas sin profusion ni gastos crecidos, haciendose todo con la misma moderacion con que hemos vivido; pero en el dia de nuestro respectivo sepelio, siendo hora de celebrar los Divinos oficios y sinó al siguiente, se dirá por el alma de cada uno misa cantada de cuerpo presente con Diáconos, vigilia y responso como es costumbre, en la Iglesia Parroquial de que a la sazon seamos feligreses _____________________________

Mandamos que durante se celebren los divinos oficios en la Parroquia se digan y apliquen por nuestras respectivas Alma e intencion, cargos de conciencia y penitencias mal cumplidas, las Animas de nuestros Padres, Abuelos y demas personas por quienes debamos hacerlo veinte misas R–adas pagandose por limosna de cada una cuatro reales vellon, de las quales sacada la quarta parte perteneciente a colecturia, las restantes se celebrarán en Altares de privilegio por los Sacerdotes Seculares o regulares que elijan nuestros albaceas ____________________

Mandamos se den de limosna por cada uno de nosotros a las cuatro obras pias de este obispado, que son Santos Lugares de Jerusalén, Redencion de cautivos, niños expositos y huerfanos cuatro reales vellon para todas y por una vez y a la establecida a favor de las viudas y huerfanos de los militares que murieron en la Guerra de la independencia los doce reales prevenidos por la Real orden de su ereccion fecha ocho de Agosto del año pasado mil ochocientos veinte y cinco, con lo que separamos a todos del derecho que en otro caso podian pretender a nuestros bienes _____________

Declaramos nos hallamos casados legítimamente según orden de nuestra Santa Madre Iglesia, y al tiempo de celebrar nuestro matrimonio yo la Dª Josefa aporté a el por dote y caudal mio propio en metálico la cantidad de treinta mil reales vellon, y tambien en diferentes bienes efectos y alhajas diez y seis mil trescientos reales, de que yo el D. Martin Heredia otorgué a su favor los recivos y resguardos correspondientes por dos distintas Escrituras celebradas respectivamente en diez y seis y diez y siete de Mayo del año pasado mil ochocientos veinte y seis por la Escribania de D. José de Lara y Bada, que lo es publico de este número, habiendo en la ultima ofrecido en arras a la Dª Josefa mi esposa la suma de veinte mil reales vellon, lo que así manifestamos para que se tenga presente en la liquidación que de nuestros bienes relistos se ha de celebrar a nuestro fallecimiento ___________________

Declaramos que del mencionado nuestro matrimonio hemos procreado y tenemos por nuestros hijos legitimos a D. Juan Bautista y a D. Martin de Heredia y Livermore, los quales se hallan en la infancia, y como a tales y para los demas que podamos tener en adelante, incluso alguno postumo si lo hubiese usando de las facultades que nos confieren las leyes, y entre ellas la que concede la veinte y una titulo diez y seis, partida sesta de dar la tutela y curadoria a tiempo sierto, nombramos tutores y curadores para el tiempo que dure y nada mas, la liquidación y partición extrajudiciales de nuestros bienes, a Don José Martinez de Hurtado y D. Eduardo Galwey y Molina, vecinos de esta Ciudad y a cada uno de ellos insolidum, como sujetos que son de conocida justificación, y no interesados en la liquidación ni en la herencia o participación de los bienes relistos. Para concluida que sea la epoca de nuestra liquidación, nombramos tutores y curadores yo el D. Martin Heredia y Escolar para el caso de que me sobreviva dicha mi esposa a ella y mi hermano D. Manuel Agustin, mancomunadamente, interin permanezca viuda y en el caso de pasar a segundas nupcias lo será solamente mi referido hermano, y si por el contrario falleciese antes mi muger, nombro al mismo mi hermano y yo la Dª Josefa Livermore para el evento de que me sobreviva mi citado esposo nada tengo que disponer por radicar en el la patria potestad sobre nuestros hijos, pero si por el contrario falleciese yo después que mi esposo, nombro por tutor y curador para después de la liquidación indicada al mismo D. Manuel Agustin Heredia. En todos estos casos por la mucha confianza que nos inspiran los nombrados para la administración de la tutela y curadoria en las dos epocas en que la dividimos, y en atención a que cuidaran por consiguiente con el mayor celo y vigilancia de la educación de nuestros hijos, sobre cuyo interesante punto les tenemos hechas todas las explicaciones necesarias, como que tambien cuidaran de la posible conservación y aumento de sus bienes, les relevamos de fianzas y consignamos frutos por alimentos y les autorizamos para que si no fuesen bastantes dichos frutos procedan libremente tocar a la capitalidad y realizar de ella lo que a su buen juicio sea bastante, y les autorizamos tambien para que si por cualquier tuviesen que aparecer en juicio, nombren procurador actor rebocable a su libre voluntad, sin permitir que se nombre por autoridad alguna Procurador admite que comparesca sin tener dependencia y revocabilidad de los tutores y curadores de las dos epocas, pues esta clase de nombramiento lo prohivimos espresamente y Suplicamos por ultimo al Sr Juez ante quien se presente testimonio de esta clausula aprueve y confirme estos nombramientos, y discierna sus respectivos encargos a los nombrados con la relevacion a todos ellos, consignación y facultades que dejamos mencionadas, pues asi es nuestra ultima voluntad _____



1AHPM. Escribano: Juan de Sierra. Leg. 3956, fls. 246 a 255.